El jengibre es uno de los productos más versátiles y demandados en supermercados, tiendas latinas y distribuidores. Sin embargo, su durabilidad depende en gran medida de cómo se maneja después de llegar al almacén o punto de venta. Aquí te dejamos recomendaciones prácticas para mantener su frescura por más tiempo.
1. Controla la temperatura adecuada
El jengibre fresco debe mantenerse entre 12°C y 15°C. Temperaturas más bajas pueden generar daños por frío, mientras que el calor acelera la deshidratación.
2. Mantén las cajas ventiladas
No reempaques en cajas cerradas. El jengibre necesita circulación de aire para evitar humedad interna y moho. Mantén las cajas ventiladas tal como llegan desde el importador.
3. Evita la exposición directa a luz o calor
En almacén o tienda, procura ubicarlo lejos de hornos, lámparas de calor o zonas donde suba la temperatura.
4. Revisa la rotación de inventario
Usa el método PEPS (primero en entrar, primero en salir) para asegurar que se venda el producto que lleva más tiempo en cámara o bodega.
5. Maneja correctamente durante el transporte interno
Si haces traslados entre sucursales, usa vehículos ventilados o con control de temperatura para evitar condensación o golpes de calor.
Un buen manejo pos-recepción garantiza que el jengibre mantenga su firmeza, aroma y calidad comercial por más tiempo, reduciendo mermas y mejorando la experiencia del cliente final.